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Duerme bien: Coloca tu cama en cuartos pequeños

El reto de un dormitorio pequeño es familiar para muchos colombianos. A menudo, la cama, el mueble central, parece devorar todo el espacio disponible, dejando poco margen para la circulación o para otros elementos funcionales. La pregunta clave es: ¿cómo colocar la cama en un dormitorio pequeño para que se sienta espacioso y acogedor?

La importancia de la planificación espacial

Antes de mover un solo mueble, es fundamental entender las dimensiones exactas de tu habitación. Mide el largo y el ancho, así como la ubicación de puertas y ventanas. Una cinta métrica es tu mejor aliada. Considera también la altura del techo; esto puede influir en la elección de ciertos tipos de camas.

La pared principal: un punto de partida estratégico

Generalmente, la pared más larga o la que no tiene puertas ni ventanas es un buen lugar para empezar. Colocar la cama contra esta pared suele ser la opción más lógica, ya que maximiza el espacio de circulación al otro lado de la habitación. Si la pared principal es muy larga, puedes considerar centrar la cama en ella para crear un punto focal.

Considera la circulación: el camino libre

Un dormitorio funcional no es solo un lugar para dormir, sino un espacio donde te mueves con comodidad. Asegúrate de dejar al menos 60 cm de espacio libre alrededor de la cama para caminar. Esto es crucial para evitar tropezones y para poder abrir cajones de clósets o mesitas de noche sin dificultad. En habitaciones muy pequeñas, incluso 50 cm pueden marcar la diferencia, pero siempre intenta que sea lo más amplio posible.

Posicionamiento en esquina: optimizando el espacio

Si tu habitación es extremadamente angosta, colocar la cama en una esquina puede ser una solución inteligente. Esto libera el centro de la habitación, permitiendo que el espacio parezca más grande. Una cama con un diseño más ligero o con patas altas puede ayudar a que no se sienta tan voluminosa en la esquina.

La cama contra la ventana: ¿buena o mala idea?

Colocar la cama directamente debajo de una ventana puede ser atractivo por la luz natural, pero tiene sus desventajas. Puede generar corrientes de aire frío o caliente, dificultar la apertura de cortinas o persianas, y la luz directa al despertar puede ser molesta. Si optas por esta disposición, asegúrate de tener un buen sistema de oscurecimiento y considera si la comodidad de la luz natural compensa los inconvenientes.

Soluciones para camas con almacenamiento integrado

En dormitorios pequeños, cada centímetro cuenta. Las camas con cajones o con espacio de almacenamiento debajo son una bendición. Almacenar ropa de cama, zapatos o artículos que no usas a diario debajo de la cama libera espacio en armarios y cajoneras, haciendo que la habitación se sienta más ordenada. Una cama nido, por ejemplo, ofrece una solución dual para el descanso y el almacenamiento, ideal para habitaciones de invitados o para familias.

El poder de las camas de tamaño adecuado

No todas las camas son iguales ni se adaptan a todos los espacios. En un dormitorio pequeño, una cama King o Queen puede ser abrumadora. Considera una cama de tamaño individual o semidoble. Si necesitas más espacio para dormir, busca opciones como la Cama 100 RTA Kaia Miel, que ofrece un buen equilibrio entre comodidad y dimensiones. La clave es que la cama no domine visualmente la habitación.

Aprovecha las camas altas o camarotes

Para maximizar el espacio vertical, las camas altas o camarotes son una excelente alternativa. Un Camarote Palmetto RTA Rovere Siena no solo proporciona dos áreas de descanso, sino que el espacio debajo de la cama superior puede ser utilizado como zona de estudio, área de juego o incluso para colocar un pequeño sofá o sillón. Esto transforma la cama en un mueble multifuncional.

La importancia de los cabeceros

Un cabecero puede añadir estilo y un punto focal a tu cama, pero en un dormitorio pequeño, debe ser elegido con cuidado. Opta por cabeceros que no sean excesivamente voluminosos. Los cabeceros graduables o flotantes pueden ser una excelente opción. Un Cabecero Neuss Graduable RTA Plomo Miel, por ejemplo, es funcional, moderno y no ocupa espacio adicional innecesario.

Colocación diagonal: una opción menos común pero efectiva

Aunque menos convencional, colocar la cama en diagonal puede funcionar en ciertas configuraciones de habitación. Esto implica girar la cama unos 45 grados respecto a las paredes. Puede romper la linealidad y crear una sensación de amplitud inusual. Sin embargo, asegúrate de que esta disposición no obstaculice el paso ni el uso de otros muebles.

Mobiliario complementario y su ubicación

Una vez que la cama está en su lugar, piensa en las mesitas de noche, clósets y cómodas. En un dormitorio pequeño, las mesitas de noche flotantes o las estanterías estrechas pueden ser más prácticas que las mesas voluminosas. Si el espacio es muy limitado, considera una mesita de noche que también sirva como escritorio o tocador. La iluminación también juega un papel crucial; las lámparas de pared o de techo liberan espacio en las mesitas.

El color y la luz: aliados del espacio

Aunque no se trata de la colocación física de la cama, el color de las paredes y la iluminación pueden hacer que un dormitorio pequeño se sienta mucho más grande. Los colores claros y neutros reflejan la luz y dan una sensación de amplitud. Una buena iluminación, tanto natural como artificial, es fundamental para que el espacio no se sienta sombrío. Piensa en lámparas de techo, apliques de pared y luces indirectas para crear ambiente y funcionalidad.

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