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Cocina Integral en L con Mesón: Tu Guía Definitiva

La distribución en ‘L’ se ha convertido en una de las opciones más populares y eficientes para diseñar cocinas integrales en Colombia. Cuando a esta configuración le sumamos un mesón bien pensado, no solo ganamos un espacio de trabajo funcional, sino también un punto focal estético para nuestro hogar. Pero, ¿cómo lograr que nuestra cocina integral en L con mesón sea verdaderamente excepcional y supere las expectativas?

La clave reside en entender que una cocina no es solo un lugar para preparar alimentos; es el corazón del hogar, un espacio de convivencia y expresión personal. Una cocina integral en L bien diseñada optimiza cada centímetro, especialmente en viviendas de tamaño medio o donde se busca maximizar el espacio útil. La forma en ‘L’ permite una circulación fluida, separando las zonas de cocción, lavado y almacenamiento de manera intuitiva, y el mesón se convierte en el nexo de unión, a menudo sirviendo como barra de desayunos o zona de preparación adicional.

Optimizando el Espacio con una Cocina Integral en L

La configuración en ‘L’ es intrínsecamente eficiente. Al extenderse a lo largo de dos paredes adyacentes, crea una zona de trabajo triangular (triángulo de trabajo) ideal entre la estufa, el lavaplatos y el refrigerador. Esto minimiza los desplazamientos innecesarios, haciendo que las tareas diarias sean más ágiles y menos agotadoras. Para una cocina integral en L con mesón, esta distribución es fundamental para definir claramente las áreas de servicio y las zonas de interacción social.

Las dimensiones son cruciales. Una cocina en ‘L’ bien proporcionada debe tener, idealmente, al menos 1.50 metros de ancho en cada brazo para permitir un mobiliario cómodo y una circulación adecuada. Esto significa que el espacio total requerido para la ‘L’ de los gabinetes y mesones suele ser de al menos 2.40m x 2.40m, aunque puede adaptarse a espacios más reducidos. La altura de los gabinetes superiores, generalmente hasta el techo o a unos 60 cm de la mesada, maximiza el almacenamiento vertical, algo vital en cocinas de menor tamaño.

Considerar la ubicación de puertas y ventanas es un paso previo indispensable. Deben permitir la apertura completa de cajones y puertas de gabinetes sin obstrucciones. La altura estándar de la mesada suele ser de 90 cm desde el suelo, pero esto puede ajustarse según las necesidades de los usuarios, especialmente si se busca crear una barra desayunadora integrada en el mesón principal.

El Mesón: El Protagonista de tu Cocina en L

El mesón es, sin duda, uno de los elementos que más define el carácter y la funcionalidad de una cocina integral en L con mesón. No es solo una superficie de trabajo; es un elemento de diseño que aporta estilo, durabilidad y practicidad. La elección del material y el diseño del mesón debe considerar tanto la estética como el uso diario.

Para una cocina en ‘L’, el mesón puede extenderse a lo largo de ambas paredes, creando una superficie continua. Una opción interesante es prolongar el mesón en uno de los brazos para formar una barra desayunadora o una península. Esta extensión puede tener una altura de 1.05 a 1.10 metros, ideal para taburetes altos, y su ancho puede variar entre 40 cm y 60 cm, dependiendo del espacio disponible y del uso que se le quiera dar (zona de café, lugar para comidas rápidas, etc.).

Los materiales más buscados en Colombia para mesones de cocina incluyen el cuarzo (conocido por su resistencia a manchas y rayones, y amplia gama de acabados), el granito (duradero y con belleza natural, aunque requiere sellado periódico), el mármol (elegante pero más delicado ante ácidos y manchas), y las superficies sólidas (como el Corian, que ofrecen uniones invisibles y gran versatilidad de diseño). También existen opciones más económicas y prácticas como la melamina o el postformado, ideales para quienes buscan una solución funcional y con buena relación costo-beneficio.

Un ejemplo de versatilidad es el Meson de cocina BiColor 2P RTA Blanco Duna. Su diseño en dos tonos puede aportar un contraste moderno y su longitud de 2 metros lo hace ideal para cubrir una parte significativa de la ‘L’, ofreciendo una amplia superficie de trabajo. Si se busca algo más específico para una zona de preparación o un desayunador, el Meson Multiproposito 190X40 RTA Macadamia, con sus 1.90 metros de largo y 40 cm de ancho, puede ser una excelente adición, sirviendo como una barra de apoyo o una extensión práctica del mesón principal.

Materiales de los Gabinetes y Acabados

La elección de los materiales para los gabinetes de la cocina integral en L con mesón es tan importante como la del mesón. Los tableros de aglomerado recubierto con melamina son una opción muy popular en Colombia por su durabilidad, facilidad de limpieza y variedad de acabados (madera, colores lisos, texturas). Estos tableros suelen tener un grosor de 15 mm o 18 mm, siendo este último más robusto.

Las puertas y frentes de cajón pueden ser del mismo material o combinarse. Los acabados brillantes (alto brillo) añaden modernidad y amplitud visual, mientras que los acabados mate o texturizados aportan calidez y un toque más natural. Los herrajes (bisagras, correderas, manijas) son el complemento perfecto. Unas correderas telescópicas de extensión completa para los cajones permiten un acceso total, y las bisagras con sistema de cierre suave evitan golpes y ruidos.

La altura de los gabinetes inferiores suele ser de 85 cm (incluyendo la pata o base), y la de los superiores varía, pero comúnmente se instalan a una altura de 1.40 m a 1.50 m desde el suelo para permitir una cómoda visión y acceso a la mesada. El espacio libre entre la mesada y los gabinetes superiores suele ser de 50 cm a 60 cm, permitiendo acomodar electrodomésticos pequeños como licuadoras o cafeteras.

Iluminación Estratégica para tu Cocina

Una buena iluminación es fundamental para el funcionamiento y el ambiente de cualquier cocina, y en una cocina integral en L con mesón, su importancia se multiplica. La iluminación debe ser funcional y ambiental.

La iluminación general puede provenir de luces empotradas en el techo, distribuidas uniformemente para cubrir todo el espacio. La iluminación de tarea es crucial sobre las zonas de trabajo: el mesón principal, la zona de cocción y el área de lavado. Luces LED bajo los gabinetes superiores son ideales para iluminar la mesada sin crear sombras. Si el mesón incluye una barra desayunadora, luces colgantes o apliques de pared sobre ella pueden crear un ambiente más acogedor y servir como elemento decorativo.

Se recomienda una temperatura de color de luz blanca neutra (entre 3500K y 4500K) para las zonas de trabajo, ya que ofrece una buena reproducción de color y no fatiga la vista. Para áreas de estar o la barra desayunadora, una luz más cálida (alrededor de 2700K-3000K) puede generar un ambiente más relajado.

Distribución Inteligente de Electrodomésticos

La planificación de dónde irán los electrodomésticos es vital para la funcionalidad de tu cocina integral en L con mesón. El triángulo de trabajo (refrigerador, estufa, lavaplatos) debe ser la base de la distribución.

El refrigerador, idealmente, debe estar cerca de la entrada de la cocina o al inicio del recorrido de preparación de alimentos. La estufa o placa de inducción debe estar en una pared sin ventanas o puertas cercanas para evitar corrientes de aire y facilitar la instalación de una campana extractora. El lavaplatos suele ubicarse bajo una ventana para aprovechar la luz natural y la ventilación, aunque no es una regla estricta.

En una cocina en ‘L’, a menudo hay espacio para integrar electrodomésticos como hornos empotrados, microondas, lavavajillas y campanas extractoras. Las medidas estándar de los electrodomésticos son importantes: las placas de inducción suelen medir entre 60 cm y 90 cm de ancho, los hornos empotrados alrededor de 60 cm de ancho y 50-60 cm de alto, y los lavaplatos integrados pueden variar de 45 cm a 60 cm de ancho.

Considera también el espacio de ventilación y acceso para mantenimiento. Las campanas extractoras son esenciales para mantener el aire limpio y libre de olores, y su tamaño debe ser proporcional al tamaño de la estufa. La altura de instalación de la campana sobre la estufa varía según el tipo (eléctrica o a gas), pero generalmente está entre 65 cm y 75 cm.

Consejos Adicionales para una Cocina Funcional y Estética

Para que tu cocina integral en L con mesón sea un éxito, no olvides los detalles que marcan la diferencia:

Almacenamiento Inteligente: Utiliza organizadores de cajones, especieros extraíbles, escurreplatos integrados y gavetas con divisiones para mantener todo en orden y de fácil acceso. Las alturas de los gabinetes superiores pueden ser de 60 cm, 70 cm u 80 cm, dependiendo de la altura total deseada y la frecuencia de uso de los elementos que albergarán.

Zonificación Clara: Define claramente las áreas de preparación, cocción, lavado y almacenamiento. El mesón puede ser el elemento que separe visualmente estas zonas, especialmente si se diseña como una barra o península.

Ergonomía: Asegúrate de que las alturas de trabajo sean cómodas para los usuarios habituales. La altura del mesón (90 cm estándar) y la altura de la barra desayunadora (1.05 m – 1.10 m) son puntos clave.

Estilo Coherente: Elige acabados, colores y estilos que se integren con el resto de tu hogar. La madera, los tonos neutros y los acentos de color pueden crear un ambiente acogedor y moderno.

Mantenimiento: Considera la facilidad de limpieza de los materiales elegidos. Superficies no porosas y resistentes a las manchas son una gran ventaja en la cocina.

Una cocina integral en L con mesón bien planificada no solo mejora la funcionalidad de tu hogar, sino que también eleva su valor estético y se convierte en un espacio donde disfrutarás creando momentos memorables.

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